“Pintor italiano, huérfano de padre y madre, a los ocho años fue puesto bajo la custodia de los monjes del Carmen en su ciudad natal, orden en la que profesó en 1421. Influido por Masaccio, del que fue el discípulo más directo, dio a los temas tradicionales una nueva intensidad, en especial por su concepción del espacio y por su búsqueda de los efectos de color (Coronación de la Virgen, 1441-1447). Su Adoración del Niñoposee un lirismo que influiría de forma notable en sus contemporáneos. “

Cinco años más joven que Masaccio y probablemente su alumno, Filippo Lippi fue un monje carmelita que inicialmente siguió con absoluta fidelidad las fórmulas del maestro para después, en el período central de su vida artística, acercarse al estilo coloreado de Fra Angelico, aunque buscando siempre en su pintura soluciones originales, ” de aquella primera época masacciesca son, entre otras obras, los frescos de la iglesia del Carmine de Florencia realizados en torno a 1432 y la Virgen de la Humildad (1430-1432, castillo de los Sforza, Milán)”.

No obstante, su primera obra fechada en 1437 es la Madonna Tarquinia (Museo del palacio Barberini, Roma, imagen de abajo), en la que conjuga la influencia de Masaccio con la de Donatello y los artistas flamencos. En el retablo Barbadori (1437-1438, Museo del Louvre, París), inmediatamente posterior, Lippi aborda de nuevo el esquema compositivo de la sacra conversazione, superando la fragmentación en tablas separadas que caracterizaba hasta entonces a los trípticos con el propósito de obtener una composición unificada: las antiguas figuras laterales arrodilladas se integran en un todo de forma piramidal.

Este procedimiento hace que sus pinturas tiendan a presentar un espacio discontinuo, excesivamente lleno de objetos, formas y motivos secundarios. Sin embargo, Lippi acierta a contener esta densidad y transformarla con una gran habilidad por medio de la gran variedad cromática de su paleta y con la sutileza de sus difuminados, como es patente en la célebre Coronación de la Virgen (Galería de los Uffizi, Florencia) obra que realizó entre los años 1441 y 1447.

“Fruto de la dulcificación de su inicial plasticismo, debida a la búsqueda de una mayor elegancia de líneas y a la necesidad de profundizar en las delicadas transparencias cromáticas, son dos anunciaciones (Galería Nacional de Roma y Alte Pinakothek, Munich), una Virgen con el Niño (Museo Mediceo, Florencia), la Adoración de los Magos (National Gallery of Art, Washington) y la Visión de San Bernardo(National Gallery, Londres), todas ellas fechadas entre 1441 y 1444″.

“La realización de los frescos para el coro de la catedral de Prato, donde será auxiliado por su discípulo y colaborador, Fra Diamante de Terranova. Allí pinta la Vida de San Esteban y San Juan desplegando una capacidad narrativa viva y eficaz, “al mismo tiempo teñida de una vibrante poesía, que por su extraordinario equilibrio compositivo marca la cumbre de su madurez artística.

“De entre estas escenas, ambientadas tanto en fantásticos paisajes rupestres como en ornamentados escenarios arquitectónicos que siguen rotundas perspectivas, quizás la más famosa sea la del Festín de Herodes, que anticipa el arte de Botticelli.